Analogías: “Con reacción tardía la Provincia profundiza su caída”


Analogías

 

Las PASO  de agosto no sólo mostraron una abrumadora insatisfacción con el actual gobierno de Cambiemos en el nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires, sino que además revelaron las disputas internas dentro de la alicaída coalición oficialista en un escenario signado por la devaluación y la profundización de la crisis.

En el marco, signado por la devaluación y profundización de la crisis, el gobierno nacional estableció un paquete de medidas que buscaron, aun insuficientemente, paliar la caída de los ingresos y la crisis que él mismo generó. Se anunció así la eliminación del IVA de algunos bienes de la canasta alimentaria hasta diciembre, bonos extraordinarios y por única vez para empleados públicos y beneciarios de la AUH, elevación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, aumento (sin acuerdo con los sindicatos) del salario mínimo, congelamiento de combustibles, etc.

Se trata de medidas que no son inocuas para las provincias y tampoco para la provincia de Buenos Aires. Esto es así tanto por la reducción de impuestos coparticipables (IVA y ganancias) como por el “reperlamiento” de letras que forman parte de la cartera de la provincia.

En ese marco, la gobernadora Vidal tenía previsto hacer lo propio ni bien concluyeron las PASO, es decir, lanzar su propio paquete de medidas. Pero el mismo demoró y luego se vio disminuido en su alcance debido al ajustado contexto presupuestario que se agudizó por las medidas del gobierno nacional. Aun así, en los inicios de septiembre anunció el siguiente paquete de medidas para la provincia:

– Refuerzo del PREBA: un benecio de $ 5.000 por mes por empleado por un período de tres meses, que aspira a sostener 25.000 puestos de trabajo en PyMEs. Si se cumple esta estimación, el costo de la medida alcanzaría $ 375 millones entre septiembre y noviembre

– Refuerzo del Plan Más Vida: $ 1.000 adicionales en septiembre para personas vulnerables (embarazadas, madres en período de lactancia y niños hasta el ingreso al sistema escolar primario). Este refuerzo, si bien insuciente para la población más vulnerable, beneciaría a 600.000 personas, lo que redundaría en unos $ 600 millones de gasto.

– Aumento del Servicio Alimentario Escolar: será escalonado y alcanzará en el mes de octubre inversiones de $ 33 por almuerzo y $ 20,9 por merienda o desayuno. Se estima que ello implique una erogación por $ 689,6 millones.

– Becas UDIs y Hogares de niñez: las becas de apoyo escolar UDI crecerán sólo un 15%, implicando un gasto adicional de $ 62,4 millones hasta n de año. En tanto que los hogares de niñez incrementarán los montos girados a los beneciarios, lo que implica un gasto adicional de $ 44,7 millones.

-Jubilaciones mínimas: el universo de los 14.000 mayores amparados por el régimen previsional provincial que cobran la jubilación mínima recibirá un aumento del 45%, que implicará un gasto adicional de unos $ 180,7 millones hasta n de año. La jubilación mínima al mes de agosto era de $ 7.172 mensuales, y alcanzará en adelante apenas $ 10.400.

El paquete de medidas, siguiendo las estimaciones que constan en el Cuadro 1, redundaría en un gasto adicional de unos $ 1.952,4 millones hasta n de año, una cifra que representa menos del 0,19% del presupuesto bonaerense. Vale decir que la provincia presupuestó en gasto en intereses de la deuda pública un monto superior a $ 50.000 millones para 2019, que en los hechos va a ser superior ya que estaba calculado con un tipo de cambio de $ 40,1 por dólar. Es probable que ese monto ascienda a más de $ 70.000 millones, es decir, 36 veces más que este leve incremento de gastos en las partidas sociales para los meses que quedan del año.

De todos modos, resulta dificultoso evaluar las implicaciones presupuestarias de la medida toda vez que llamativamente el gobierno provincial sigue sin publicar los datos de ejecución presupuestaria de 2019 (el último dato disponible corresponde a diciembre de 2018). Se trata de un hecho inédito que empeora la pretendida “calidad institucional” del gobierno. Sin embargo, sí es posible advertir que el pobre desempeño de los recursos propios de la provincia en el marco de la recesión económica vislumbran, por un lado, las dicultades para impulsar gastos superiores y, por el otro lado, la inconsistencia del programa económico de Vidal. Al respecto, cabe señalar que en los primeros 7 meses de 2019 los ingresos reales disminuyeron 15% respecto al mismo período del año anterior.

El impuesto sobre los ingresos brutos marcó una contracción del 12,6%. Por su parte, otro de los ingresos que mermaron signicativamente fue el impuesto a los sellos, afectado por una reducción de las operaciones inmobiliarias. Tal es así que las compraventas en el mes de junio de 2019 indicaron que el número de actos fue un 37% inferior al de igual período del año pasado, en tanto que si se las mira en millones de pesos, se advierte una caída de 19%. Las hipotecas por su parte, anotaron mermas aún mayores: 80% menos de actos y 41% si se lo mide en pesos. Si se observa este último dato en dólares, la caída es de 62%. Se trata de las disminuciones más signicativas desde la salida de la convertibilidad, lo que da cuenta de la magnitud de la crisis que atraviesa el territorio bonaerense en esta materia.

El informe completo: https://bit.ly/2m5Ab6A