“La militancia es una forma de vida”


presa

Como todas las semanas, en Post Político Radio (FM Rockers 103.9 de lunes a viernes de 14 a 15) recibimos a distintos actores de la vida política local y provincial. En esta ocasión se hizo presente en nuestros estudios el militante y referente de Unión del Pueblo, Alejandro Presa con quien repasamos sus orígenes en la política, la situación que atraviesan los barrios y la realidad macro del país en el gobierno de Macri.

Post Político Radio – ¿Quién sos?

Alejandro Presa – Soy Alejandro Presa y tengo 47 años. Soy docente de Construcción a la ciudadanía, lo que antes era Cívica y también ejerzo la docencia como profesor de Educación Física en una escuela pública.

PPR – ¿Cómo fueron tus orígenes en la militancia?

AP – El mayor tiempo posible lo dedico a esto que para mi es una forma de vida, que es la militancia política. No milité desde joven pero siempre tuve la inquietud política desde muy chico, a partir de los 18 años. Por razones que no se dieron, no me animé a militar en esos momentos. Recuerdo mi primera experiencia, yo vengo de una familia arraigada al Peronismo. En mi casa estuvo la primer sede del Partido Laborista, que la fundó mi abuelo Manuel Presa. Tuve tíos y primos que estuvieron durante la resistencia peronista y zafaron de la Ley Marcial en el año 55.  Eso de chico lo fui mamando y cuando se me de la posibilidad de poder votar, mi primer reacción fue afiliarme al Partido Justicialista con un amigo. La primera reacción de mi viejo que venía de una época de políticas duras, fue ‘¿cómo te metés en política?’. Después jugué al fútbol, por ahí esa vida te aleja un poco de esas cuestiones.

PPR – Si venías de una familia de tradición peronista ¿cómo fue tu acercamiento a la izquierda?

AP – Cuando abandoné el fútbol, empecé a estudiar y me interesé cada vez un poco más hasta que fui definiendo el lugar donde quería militar, a través de la cátedra Che Guevara que daba Daniel De Santis en Humanidades. Empecé a asistir a las charlas y la verdad es que coincidía bastante con el pensamiento, la ideología y la forma de ser de los compañeros que asistían.  Una vez que tomé la decisión, fue algo definitivo, que no es solamente para los ratos libres sino como una forma de vida. Si bien yo tenía conocimiento de lo que había sido El Che, de su historia como militante revolucionario, no tenía una profundidad del pensamiento socialista y del marxismo, pero la militancia, el estudio y la formación política te va llevando para el lado que creés que es correcto para el pueblo. En ese aspecto, leí textos que eran bastante contradictorios con respecto al Peronismo. Hay un texto de Julio Parra que era un militante del PRT, con el cual comprendí mucho más lo que era el Peronismo. Allí lo define como un movimiento Bonapartista, es decir que en la igualdad de condiciones entre trabajo y capital siempre había alguien que mediaba esas condiciones; en ese caso el Peronismo que creo que fue progresivo para el país en ese sentido. El movimiento le dio cuerpo a la clase trabajadora  y consiguieron derechos que en otros países de Latinoamérica recién se están logrando. Creo que en ese aspecto, el Peronismo fue progresivo pero tuvo su otro costado a partir del regreso de Perón en el 73. Ahí se demostró la verdadera naturaleza del Peronismo que no quería realmente una revolución social. Las experiencias contadas por ex compañeros del PRT, como Daniel De Santis, te va definiendo un perfil ideológico y político del que uno está convencido. Sabemos que hoy es muy difícil pero creemos que a través de la militancia eso se puede ir transformando y sobre todo en el trato diario.

PPR – ¿Cómo convivían el futuro militante con el futbolista?

AP – Siempre me gustó leer e inquietarme por las cuestiones que pasaban, porque pienso que el futbolista, como ninguna persona, no debe ser ajeno a lo que pasa en su país y concientizarte de que sos parte de poder cambiar las cosas. Cuando yo jugaba en la década del 80, jugué hasta el 96, el fútbol no era un mercado tan marcado como es hoy y era muy difícil trascender desde lo económico. Hoy el negocio se ha metido de lleno en el fútbol y es una de las cosas que me llevó a alejarme, no de la práctica porque uno siempre lleva la pasión dentro pero sí de todo lo que hay detrás. Hoy se ven pibes de 12 o 13 años con representantes, que me parece una locura pero no deja de ser una pasión con la cual me sigo identificando. Estaría bueno que desde los clubes de fútbol se aliente a los chicos a formarse porque evidentemente hay pocos que pueden llegar a hacer una diferencia económica y aún así cuando terminás de jugar, se te presenta un mundo totalmente distinto. Tengo relación con jugadores que les ha ido muy bien y jugaron en Europa y de repente, terminan de jugar con 36 o 37 años y pasan por estados depresivos muy fuertes. El fútbol es algo ajeno a lo que le pasa a la mayoría de la gente. En lo posible hay que tratar de transformar y que el fútbol no sea realmente un negocio. En Inglaterra, muchos ex funcionarios comunistas del campo soviético compraron clubes por millones de dólares y me parece que hay que reflexionar sobre eso. Creo que el capitalismo en algunos lugares donde ha hecho nido es en el negocio del fútbol. Juegué en Tristán Suárez que era un lugar muy afín al Menemismo y recuerdo que cuando llegó la elección del 89, tuve una discusión con Eduardo Solari que era el técnico de Estudiantes porque Menem proponía la revolución productiva. Creo que hoy hay jugadores y técnicos que tienen inquietudes políticas y se preocupan.

PPR – ¿Cómo encuentra el triunfo de Macri a Unión del Pueblo?

AP – Lo que nos queda hoy es construir una fuerza que nazca desde abajo. Sobre los trabajos territoriales que venimos haciendo, se mantiene el diálogo y una perspectiva de construcción con la gente, ya que como no trabajamos con recursos del estado, nuestra alternativa es construir con ellos. Creo que hoy es la única opción validera donde se generen canales democráticos de participación y que la gente empiece a ver que su contribución en algo puede transformar de alguna manera la realidad.

PPR – ¿Desde Unión del Pueblo, en qué están trabajando actualmente?

AP – En ese aspecto, seguimos trabajando como desde el 2013 con el tema de la inundación, cuando la organización creció exponencialmente a raíz de haber llegado a un montón de lugares a los que el estado no llegaba y empezar a iniciar trabajos de cuestiones que estaban totalmente dejadas de lado, pero siempre con ellos; como parte de ese pueblo que construye, debate y analiza lo que tiene que hacer. Estamos trabajando en siete lugares distintos y la gente se va sumando como militante de la Unión del Pueblo, sabiendo que no hay rédito económico y que la construcción es larga, pero con la esperanza de construir desde las bases. 

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