Si la jugada es política, la respuesta debe ser política


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Por Sebastián Iasenza*

A días de tener que presentarse a declarar ante el juez Bonadío, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner es imputada por lavado de dinero luego de las declaraciones del mediático “arrepentido” Leonardo Fariña. Una semana marcada por un ajuste brutal con aumentos en los servicios básicos, con el presidente Macri imputado por poseer sociedades off shore en Panamá y la consecuente caída de su imagen, parece haber adelantado la decisión política-judicial de recaer contra la líder de la oposición y así encontrar el enemigo interno justo para alterar la agenda temática de la sociedad. En tanto el pueblo ya acusó recibo.

El clima adverso que venía sufriendo el referente de Cambiemos había generado un caldo de cultivo que se hacía insostenible para los medios oficialistas que mucho trabajo hicieron para evitar que marque la agenda de la audiencia, sumado a ésto, los aumentos en los servicios como la luz, el gas y el transporte, además del asedio de la inflación y la falta de paritarias, hizo mecha en una población que ya empezaba a movilizarse espontáneamente en las esquinas de sus barrios y hasta la mismísima plaza de mayo reclamando la renuncia del Presidente. Esta situación fue silenciada lo más posible por la prensa hegemónica pero con la grieta que hoy genera las redes sociales y el cimbronazo que sufrió el bolsillo, ya no de la clase baja sino de toda la sociedad, el pueblo comenzó a manifestarse en las calles.

El modelo económico propuesto por el gobierno viene de fracasar no sólo en la Argentina sino también en varios países del mundo y eso mismo está pasando ahora en nuestra nación. Está demostrado con las consecuencias recientes. En cuanto a la política, este gobierno nunca puso esa herramienta por sobre las decisiones económicas y eligió liberar al mercado para que este todo lo solucione, sin embargo hasta el momento no hubo consecuencias positivas. Es así que ante el fracaso de la economía y la pasividad política, el gobierno se erigió en sus patas más fuertes, los medios de comunicación y la justicia. De esa manera el gobierno aprovecha a la ex presidenta imputada y en efecto casi todos los diarios, radios y canales de televisión juegan el partido que más le conviene al jefe de Estado.

Como se viene observando, el gobierno no tiene herramientas políticas para superar la crisis pero sí el poder político y económico para que la justicia sea funcional a sus ideas, por eso ante una jugada política la respuesta del pueblo también debe ser y será fuertemente política. Y esa comunidad empoderada y consciente de los derechos adquiridos durante más de una década se viene organizando para acompañar a la ex presidenta el día 13 de abril cuando ésta declare en Comodoro Py. Y este adelanto forzoso que decidió el gobierno con la imputación, en el marco de sus adversidades, no hace más que acrecentar la idea de que es una jugada política, por lo que la movilización toma un sentido aun mayor.

Es sabido que Cristina Fernández terminó su mandato con una imagen muy alta, con una Plaza de Mayo que la despidió colmada de emoción y nostalgia, y el gobierno de Macri tomó la peor decisión de todas, enfrentar a los sueños del pueblo y faltarle el respeto. Ya sucedió con Perón un 17 de octubre 1945 y la historia parece repetirse. Un gobierno de corte neoliberal que reprime y censura, ante un líder del campo popular y nacional que posee el respaldo leal de su pueblo. ¿Macri y sus asesores cometen errores de principiantes o ya comenzaron con manotazos de ahogados? Lo cierto es que si la ex mandataria queda presa el país ya no caminará por caminos normales y Macri lo sabe.

 

*Licenciado en Comunicación Social; docente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social – UNLP