Hay balotaje entre Scioli y Macri


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Más de 32 millones de argentinos estuvieron habilitados para elegir a su futuro presidente tras 12 años de kirchnerismo. Los primeros datos oficiales llegaron recién pasadas más de seis horas de cerradas las mesas.

Confirmada la segunda vuelta, se cumplió el pronóstico que, desde el comienzo de la noche, anunciaron desde el búnker macrista en Costa Salguero. El sciolismo, emplazado en el Luna Park, a lo largo de la jornada había pedido “cautela” hasta conocer los resultados finales.

La otra gran elección de la noche es la gobernación de la provincia de Buenos Aires, donde ganará uno de los candidatos, así sea por un voto. Con 29,9% de los votos, María Eugenia Vidal se imponía sobre el candidato kirchnerista Aníbal Fernández (34,5%), cuando estaban el 52% de las mesas escrutadas.

En decenas de distritos bonaerenses, Cambiemos se ubicó primero. Entre otros: Bahía Blanca, Saladillo, Olavarría, La Plata, Quilmes, Lobos, Magdalena, Vicente López, San Isidro, Pilar, Mar del Plata, Pinamar, Tandil y Balcarce.

Hoy también se define el futuro del próximo Congreso, con la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

El primer candidato presidencial en dar un discurso fue Daniel Scioli. Con un duro tono de campaña y con fuertes críticas a su rival, manifestó: “Si fuera por Macri no tendríamos Asignación universal por Hijo, ni YPF, ni Aerolíneas Argentinas”.

“Existen dos visiones muy diferentes del presente y del futuro de la Argentina que están en juego. Nestra prioridad son los humildes, los trabajadores y nuestra clase media”, manifestó Scioli y pidió “conocer los resultados definitivos de las urnas”.

En el búnker de Cambiemos, se celebró una fiesta. “En el día de hoy cambia la política de este país. Los desafíos que nos esperan no son fáciles ni simples, pero me tengo mucha fe”, dijo Macri, exultante.

Otra parte de la atención política está puesta en Santa Cruz. Cristina Kirchner seguió el desempeño de su cuñada Alicia, pero, sobre todo, el de su hijo Máximo, que aspira a una banca en Diputados. Pero cerradas las urnas viajó a Capital Federal para seguir de cerca la elección nacional.