Brown: opositores denuncian agresiones del giustozzismo


Denuncia (2)

En los últimos días se sucedieron una serie de episodios por los que la oposición acusa al Municipio. Denuncian que hay cuadrillas de personal contratado por el Giustozzismo para romper afiches y cartelería política opositora y que ese personal actúa custodiado por agentes y patrullas municipales.

Incluso hubo agresiones verbales y llegaron a ser físicas por lo que obligaron a realizar las denuncias policiales pertinentes. Los dirigentes opositores aseguran que Darío Giustozzi puso a todo el aparato municipal para realizar su campaña e impedir que el resto de las propuestas llegue a los vecinos.

El precandidato a intendente del Pro, Carlos Regazzoni, denunció que en las calles del distrito se respira “mucha violencia política y el temor es que esto se traslade a la fiscalización el 9 de agosto. El intendente tiene la obligación de trabajar para que la campaña se desarrolle en paz” y agregó que “sería lamentable que se utilicen los recursos públicos para favorecer a un candidato en la presente campaña, como ya se hizo con el Fondo para las Escuelas que se utilizó para propaganda”, señaló el dirigente de Mauricio Macri.

Mariano Cascallares nuclea a todo el Frente para la Victoria (FPV) browniano. Es el hombre de Daniel Scioli en el distrito de la tercera y cuenta con todo el apoyo de la Casa Rosada y el Kirchnerismo. Sobre las agresiones indicó: “Están utilizando los recursos de todos los ciudadanos para impedir que las fuerzas políticas hagamos campaña y podamos llegar a la gente. Es una forma de hacer política totalmente antidemocrática y después salen y se victimizan”, aseguró.

Cascallares indicó que “tenemos a la militancia del FPV en cada barrio, pero todo el tiempo se ven vehículos oficiales del municipio rompiendo cartelería, haciendo campaña o custodiando a quienes rompen nuestros afiches. Un ejemplo de la violencia oficial se ve en la Rotonda Los Pinos donde destruyeron una gigantografía y en todo el aparato municipal que fue puesto a agredir y destruir todo lo que no sea publicidad de Giustozzi”.

El colmo de la persecución se da durante los fines de semana cuando, siempre de acuerdo a las denuncias de la oposición, el Municipio utiliza el helicóptero que debería prestar funciones vinculadas a la prevención del delito para “perseguir” a quienes pretenden realizar publicidad política aérea.