Provincia amplió la ley de fertilidad


ley asistida

La Provincia de Buenos Aires, a través del gobernador Scioli, presentó la ampliación de la ley de fertilidad. A través de esta iniciativa el Estado y las obras sociales deberán cubrir la donación de óvulos y espermatozoides. Además ya no hay límite de edad para que las mujeres puedan solicitar un tratamiento gratuito y se podrán hacer tratamientos con donación de gametos.

El anuncio contó con la participación de cientos de familias que ya lograron tener un hijo, fue un doble festejo: por haber llegado a los 800 nacimientos desde la puesta en marcha de la primera ley de fertilización del país, impulsada por Scioli, y porque ahora se cubrirán más tratamientos sin límite de edad.

Durante el encuentro el gobernador destacó que junto a su mujer Karina Rabolini “no hemos tenido la suerte que han tenido ustedes, y quiero decirles algo que sentimos los dos. Es través de la felicidad de ustedes que esto nos llega a nosotros y nos hace muy bien. Esto es lo más importante”.

Vale destacar que la Provincia de Buenos Aires sentó las bases entre los años 2010 y 2011: fue la primera en sancionar y reglamentar una ley que aseguraba acceso a la fertilización asistida en hospitales públicos y que, también, obligaba a las obras sociales y prepagas a cubrir los tratamientos. Dos años más tarde, en junio de 2013, el Congreso sancionó la Ley Nacional de Fertilización Asistida Nº 26.862, que ampliaba los alcances de la ley provincial.

“La ley es un instrumento de equidad, una presencia indispensable del Estado para que todas las personas con problemas de infertilidad tengan las mismas posibilidades, ya que antes sólo accedían aquellos con mejor posición económica”, recordó Collia y celebró que “esto que comenzó el gobernador Daniel Scioli hace casi 5 años en la Provincia ahora tenga una ley nacional con vigencia en todo el país”.

El decreto indica que desde ahora los hospitales públicos, las obras sociales y las prepagas deben sumar a los tratamientos que ya cubrían, los que se realizan por donación de óvulos y espermatozoides y, también, deben atender a las mujeres que requieran fertilización más allá de los 40 años, que era el límite contemplado en la ley original. Y a todas las personas, más allá de su orientación sexual.